Pranayama, relajación y desintoxicación

Serie Pranayama (Respiración profunda de pie):
Excelente para la relajación y la desintoxicación. Regula la presión alta y ejercita el sistema nervioso, respiratorio y circulatorio.

De acuerdo a Guy Cornut, “la cantidad de aire que se mueve (durante la respiración en reposo) es de 400 a 500 ml” .Esto no es nada comparado con la cantidad de aire introducida a los pulmones durante la llamada “inspiración forzada” (llenar los pulmones a su máxima capacidad): 3,000 ml. Y a esto todavía hay que agregarle los 1,200 ml de “aire residual”, el que queda después de una espiración forzada.

¡O sea que una persona promedio usa menos del 12% de su capacidad pulmonar!

El corazón es el órgano encargado de llevar el oxígeno, a través de la sangre, a cada una de las células del cuerpo, oxígeno que ingresa al organismo a través de la respiración. Y si el aparato respiratorio es un haragán que no trabaja ni al 12%... ¡con razón el corazón odia a los pulmones!

Por eso, el yoga nos ofrece como solución a este problema el Pranayama, es decir, aprender a controlar nuestra respiración.

La técnica de Pranayama utilizada en Bikram Yoga es precisa, clara, sencilla y enfocada directamente a mejorar la elasticidad de los pulmones, músculos intercostales y caja torácica, usándolos a su máxima capacidad. Además, uno de los beneficios del calor es el aumento de la oxigenación celular a través del flujo sanguíneo, así que ¡entre más aire metas a tus pulmones, mejor!

Paso a Paso

Empezamos con los pies bien juntos; piernas, glúteos y abdomen contraídos. Así deben permanecer durante todo el ejercicio. Esto es para dar una base firme al cuerpo y aislar el movimiento sólo a la parte superior, con-centrándonos en el sistema respiratorio. Los diez dedos van entrelazados y pegados firmemente a la barbilla, para guiar el movimiento de los brazos. Durante la inhalación, los codos se elevan hacia el techo para darle espacio a la caja torácica de expandirse; y durante la exhalación, los codos se juntan hacia el frente, lejos del pecho, para comprimir al máximo y sacar todo el aire de los pulmones. Durante la inhalación, la cabeza está en posición normal, para permitir el ingreso libre de aire, a través de la nariz; y durante la exhalación, la cabeza se echa hacia atrás, para abrir la tráquea y permitir que la máxima cantidad de aire salga, a través de la boca.

Aspectos que considerar para aprovechar al máximo este ejercicio

Primero

El sonido. Tanto la inhalación como la exhalación pasan a través de la garganta. Esto es para controlar el flujo de aire y apoyar el proceso de calentamiento del cuerpo. Al forzar el aire en la garganta, se produce un sonido característico. Algunos lo describen como el zumbido de un enjambre de abejas, otros, como la respiración de Darth Vader. El objetivo es que, puesto que la inhalación y la exhalación deben ser al máximo, el sonido habrá de ser igual, en volumen e intensidad, tanto cuando metes aire como cuando lo sacas.

Segundo

El tiempo. Inhalación y exhalación se realizan en seis segundos. No más, no menos. Recuerda que yama significa “control”. Y hablamos del control de la mente sobre el cuerpo, no a la inversa. Así que aprovecha este ejercicio para enseñarle a tu sistema respiratorio a trabajar de forma precisa y correcta, sin prisas.

Recuerda que la Respiración Pranayama es el comienzo de tu clase, así que hazla bien y con energía… o como diría Bikram “no trates de arrancar un Cadillac con la llave de un Toyota”.