Encuentra el vínculo afectivo y energético con otra persona - Yoga en pareja

El yoga es una disciplina antigua, donde las posturas físicas, la respiración y la meditación son herramientas para aprender a vivir en el momento presente. Esto implica un trabajo de adentro hacia afuera, donde el autoconocimiento es el reto más importante. Antes de hacer yoga con tu pareja, es necesario practicarlo individualmente para entender de qué se trata y hacia dónde te diriges.

Libera y equilibra energía con tu pareja

Para ello debes tener en cuenta estos consejos que te traemos para hacer del yoga en pareja una experiencia con grandes resultados en tu relación.

  1. Respiración
    Deben enfocarse y tratar de que el ritmo y forma de sus respiraciones sea similar, para que de esa manera la energía fluya a través del cuerpo de ambos de manera lenta y tranquila
  2. Relajación
    Para una mejor coordinación es importante tener el control del cuerpo de cada uno, para que ambos puedan estar lo suficientemente relajados y ejecuten de manera correcta cada postura. Esto les permite, además, conocer de mejor manera su cuerpo y el del otro.
  3. Exigencia
    Cada quien debe llegar hasta dónde sus cuerpo se los indique para prevenir lesiones o malas experiencias. El objetivo es que los dos disfruten, en conjunto, de las posiciones y la comunicación energética que se lleva a cabo.
  4. Concentración
    Es importante que ambos sepan valorar y disfrutar de esos momentos juntos, así como de las posturas y cada uno de los beneficios que conlleva hacer yoga en pareja.

El yoga en pareja favorece las relaciones debido a que fomenta la comunicación, cooperación, creatividad y confianza en la otra persona, además de que propicia un ambiente de seguridad para ambos.

Involucrar el corazón

Juntar las manos sobre el pecho en posición de oración te conecta con el chacra del corazón. Este es, según la tradición del yoga, uno de los principales canales energéticos del cuerpo y la base de la compasión y el amor incondicional. Pasar unos minutos conectado a tu centro emocional, mientras sientes el cuerpo de tu pareja, te vuelve más receptivo.