El calor, el tremendo calor

Durante la clase tiene varias razones de ser. Funciona como vehículo para desarrollar una concentración férrea e inquebrantable. Al calentar los músculos la postura puede profundizarse sin el riesgo de lastimar (o sobre estirar).

La alta temperatura permite que la grasa pueda quemarse con mayor facilidad aumentando el consumo de calorías. Del mismo modo, los capilares se dilatan incentivando la eliminación de toxinas a través del órgano más extenso de todo el cuerpo: la piel.

El calor combinado con esta secuencia de 26 posturas es lo que hace que el Bikram Yoga sea tan completo. La sala en la que se practica está preparada para alcanzar los 42º grados y un 40% de humedad, idóneos para calentar los músculos y así poder trabajar más en profundidad en un periodo corto de 90 minutos. El calor ayuda a nuestro cuerpo a quemar la grasa más eficazmente, redistribuyéndola sobre la estructura muscular. Si te sobran kilos es normal bajar algunos centímetros en poco tiempo.

Estos son algunos beneficios que el calor aporta al yoga

El calor produce un estiramiento fluido que permite mayor rango de movimiento en las articulaciones, músculos, ligamentos y otras estructuras que soportan el cuerpo.

Los capilares se dilatan con el calor, oxigenando los tejidos, músculos, glándulas y órganos, y ayudando así a remover residuos.

El calor hace que la sangre se aclare, facilitando la circulación periférica.

El metabolismo acelera el procesamiento de glucosa y ácidos grasos

Al practicar día a día se fortalece la voluntad, el auto-control, y la concentración y determinación al practicar con calor.

Se ejercita completamente el sistema cardiovascular creando resistencia al calor, reforzando el corazón, y bombeando la sangre mejor.