¿Cuál es la importancia de la respiración en el Yoga?

Respirando conscientemente estás haciendo yoga. Es a través de la respiración que obtenemos suficiente oxígeno para que cada una de nuestras células desempeñen su trabajo de la manera más óptima, mejorando el funcionamiento de nuestros órganos y de nuestros diferentes sistemas. Cuando respiramos de forma adecuada tenemos mayor resistencia a las enfermedades, energía y buena salud. Potenciamos nuestras capacidades mentales (concentración, intelecto, memoria) y tenemos mayor estabilidad emocional.
La tradición de yoga pretende retomar la respiración completa, (también conocida como la respiración yóguica o respiración total) para tener una mente serena y regresar al ser. Es tan sencillo como tener el hábito de respirar bien.

Para la ciencia del yoga, la principal fuente de energía viene del prana, la energía vital. El prana está en las fuerzas de la naturaleza, crea la vida y la transforma. Es la energía del universo que se manifiesta de una manera física en nuestro cuerpo a través de la respiración.
La respiración adecuada debe ser rítmica y profunda. Utiliza las tres partes de nuestros pulmones, combinando la respiración abdominal, la respiración intercostal y la clavicular. El yoga comienza por retornar a la respiración natural, la respiración completa con la que nacimos y que necesitamos para una vida saludable y plena. Volver a ella es esencial para que nuestra actividad mental esté más sosegada, nuestras emociones más estables y en este silencio interior estemos más sintonizados con nuestro ser más profundo. Cuando respiramos bien, inhalando y exhalado ampliamente por la nariz, estamos en el momento presente y nos sentimos de maravilla. Esta es la respiración en la que hacemos énfasis en yoga.

La magia comienza cuando dominas la exhalación. Parece que durante la inhalación la mente se calma y uno puede sostener una respiración larga, sin ahogos. Pero durante la exhalación hay una urgencia natural por expulsar el aliento fuera e inhalar de nuevo lo más rápido posible. Cuando esta tendencia natural se logra calmar la persona consigue una paz interior. Esta persona puede acceder (al alto) estado de la conciencia

Al respirar con toda nuestra capacidad pulmonar, de manera profunda y calmada, nuestros hombros y cuello necesariamente se relajan más, nuestro pecho y abdomen se expanden y esto es simbólico de lo que sucede a un nivel psicológico y espiritual. Estamos mucho más abiertos al mundo, somos más flexibles y expandidos, pensamos positivamente, podemos fluir con la vida, abrir el corazón y desapegarnos de emociones negativa y temores. La respiración adecuada hace brillar todo nuestro ser y nos puede transformar interiormente.

En cada respiración soltamos, nos liberamos y sanamos. La respiración refleja nuestra relación con el mundo. Necesitamos una respiración adecuada para tener una salud óptima, para fluir con la vida y tener contacto con la gracia. Una respiración completa además favorece el equilibrio en nuestro cuerpo, calma y claridad en nuestra mente y nos permite estar conectados con esa parte de nosotros más elevada y universal.